Disfruto levantarme para prepararme mi yogurt con frutas. También tomo suplemento alimenticio en las mañanas. Le adjudico a eso la mejora de mi estado de ánimo. Me he sentido más concentrado, menos cansado y siento que puedo conectar mejor las ideas.

Voy dos veces a la semana al gimnasio. Me puse una rutina de cuerpo entero que no es muy exigente. Esta semana fui en bicicleta todos los días al laboratorio de Lingüística. La ENAH tiene un comedor muy barato, más barato que cocinar en casa, y los platos son bastante balanceados. Preparo nopales y descongelo verduras para el desayuno y la cena, además de huevo y pescado.

Me he resistido de comprar cacahuates, gomitas de dulce y agua tónica. Me estaba volviendo adicto al café con agua tónica (sabe sorprendentemente bien). Ahora solo lo tomo antes y después de salir a un recorrido largo en bici.

He sentido tranquilos los recorridos en bici. Me alegra que ya deja de sentirse tanto frío en las mañanas y que se acerque la primavera, aunque me preocupa el polen que habrá en las próximas semanas. La nariz ya de por sí no ha dejado de molestarme. La limpieza con agua salina en las mañanas no siento que sirva de nada.

Está por terminar el trimestre del Tec. El próximo trimestre comienzo a tomar puras materias optativas. Están disponibles como materias “Procesamiento del Lenguaje Natural” y “Análisis Masivo de Datos” (Big Data). Creo que esas dos son las únicas que voy a tomar, se me ha hecho muy pesado llevar tres materias este trimestre.

Aunque no me ha gustado la materia de “Tecnologías disruptivas” de este trimestre, hubo algunos temas que me dieron ideas. Lo que me ha gustado más son las lecturas que se me ocurrió buscar tras revisar los temas de la materia.

No solo he logrado concentrarme mejor al leer, también siento que disfruto más los textos y retengo mejor la información, lo que me confirma la importancia de cuidarme físicamente para rendir mentalmente y estar más tranquilo emocionalmente.

Las clases y las actividades de la maestría siento que me dan toda la vida social que necesito por ahora. No me he sentido solo.

Adrián alguna vez me comentó que el protagonista de Perfect Days (2023) le recordaba a mí. Sonreí cuando lo mencionó. Cuando vi la película, pensé en alguna ocasión en que me gustaría tener una vida así, si tan solo fuera posible en México sostenerse con un trabajo sin tanto prestigio.

Estos días los he sentido como los de la película. También me han recordado a los días en que Adrián iba a mi casa y salíamos a caminar, aunque ahora no tengo nadie quien me acompañe para salir a caminar.

Intento sonreírme y tratarme bien. A pesar de todos las tareas que debo cumplir, me siento capaz de seguir este ritmo.