Mi madre ya fue al oncólogo y le dijo que el tumor cancerígeno sería fácil de extirpar, o al menos eso le entendí.

Damián me confirmó que regalarle una peluca a mi madre sería una mala idea, y parece que yo al pensarlo me estaba adelantando a escenarios catastróficos, así que en realidad no iba a ser un regalo útil.

Así que pienso llevarla a comer en lugar de una peluca. Pero descubrí que los restaurantes no reservan mesas el 10 de mayo. Veré si no les importa mejor ir a comer el 9 de mayo, día que no debe estar tan atiborrado de personas, aunque sospecho que por ser sábado habrá un grupo considerable de personas que pensarán igual que yo.

Esta semana organizan un hackathon en la empresa. Se me están juntando algunas tareas y eso me empieza a preocupar, pero por lo general, creo que llevo las cosas bien.

Y bueno, solo quería compartir que parece ser que todo está en calma por el momento.